2.8.11

Permítame señor, y disculpe si lo ofendo declarandole mi amor. Usted a mi me provoca con sus ojos y su boca. Señor, usted me vuelve loca.
Me gusta su madurez, su manera de hablar, su forma de caminar, su mayoría de edad, su mirada su presencia, y sobre todo SU EXPERIENCIA...
Tome me cuerpo, haré lo que usted me exija, y olvide que por mi edad puedo ser su hija. Déjeme amarlo, déjeme que yo sienta que ya no tengo 20 sino más de 30..

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